Generación de Ingreso y Protección Social para los Pobres

Este informe resume y consolida los resultados de tres estudios del Banco sobre temas de pobreza en México, formulados como parte de la segunda fase de este trabajo: Pobreza urbana, pobreza rural y protección social. También se refiere a la forma en que México usará las políticas de protección social como un medio para la redistribución. Tal como se debate en el capítulo 1, el Estado tiene un rol claro en la facilitación de mecanismos de distribución del riesgo, un área donde los mercados privados de seguros fallan (ejemplo, seguros de ancianidad y de salud); por el contrario, la función de las políticas de protección social en cuanto a promover la redistribución tiene más que ver con decisiones nacionales.

Esa elección, sin embargo, presenta evidentes consecuencias para los resultados de equidad y reducción de la pobreza. Esta especie de equilibrio económico entre crecimiento y equidad, y por lo tanto entre crecimiento y redistribución, ha sido refutado tanto por los avances teóricos como por la experiencia internacional de los últimos años. Dicha experiencia presenta ejemplos donde la redistribución se ha logrado de muchas formas distintas. La elección, por tanto, es doble: cuánta distribución y a través de qué medios. La relativa importancia dada a la redistribución y el rol asignado al sistema de protección social en el logro de los objetivos de equidad es una cuestión de objetivos nacionales, pero es crucial para orientar la reforma de las políticas de protección social. Como resumen, el informe finalmente se orienta hacia cuatro aspectos emergentes clave en torno a la protección social en México: a) reforma de la seguridad social, b) riesgos de salud entre los pobres, c) pobreza en la ancianidad, y d) necesidad de equilibrar los mecanismos públicos de gestión de riesgos con una estrategia más integrada para combatir la pobreza crónica. México dispone de una variedad de alternativas en materia de políticas para afrontar tales desafíos.