En el marco de la pandemia COVID-19, el Ministerio de Salud de Perú (MINSA) enfrenta el desafío de asegurar la continuidad de la atención integral en salud para niñas y niños en el primer nivel de atención. Frente a la necesidad de minimizar los riesgos de contagio causado por el contacto cercano, se buscó adecuar la prestación de servicios de salud de una oferta fija a una de telesalud. Esta forma adaptada de atención integral se plantea como una estrategia para atender la demanda y mejorar el acceso a los servicios de salud, nutrición y desarrollo de las niñas y niños.

El seminario virtual, “La telesalud en los servicios de atención integral de niñas y niños en el marco del COVID-19”, que se llevó a cabo el 20 de Octubre, fue el quinto de la serie de seminarios en línea sobre el desarrollo infantil temprano, organizada por la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ) GmbH, en nombre del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ). En la elaboración de este seminario también participaron el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Unión Europea (UE) y el MINSA. Los panelistas presentaron los avances y retos de Perú, así como las experiencias de Colombia y Kirguistán en la aplicación de telesalud en los servicios de atención integral de niñas y niños en el marco de la presente crisis sanitaria.

La mesa virtual contó con la participación de Sandra Gallegos y Nathalia Munarth (Ministerio de Salud de Colombia), el Dr. Boris Verona Mesia (Ministerio de Salud de Perú), Bakyt Dzhangaziev (Ministerio de Salud de Kirguistán). También participaron Tilek Nurdin Uulu (analista de TI de Socservice, Kirguistán), Neha Verma (Directora General de Intelehealth), Gerrit Maritz (programa de Sobrevivencia y Desarrollo Infantil para UNICEF, Kirguistán) y Karin Källander (especialista en salud sénior de UNICEF). La sesión fue moderada por Rosana Vargas, asesora técnica sénior del Programa Buena Gobernanza, GIZ-Perú.

Puede acceder a la grabación del semanario aquí y a su presentación aquí.

 

La aplicación de la telesalud para la atención integral de niñas y niños en el contexto del COVID 19: la experiencia peruana.

Ponente: Dr. Boris Verona Mesia, director ejecutivo de la Dirección de Intervenciones por Curso de Vida y Cuidado Integral, Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública.

La pandemia del COVID-19 instó al gobierno peruano a trascender el modelo de prestación presencial de servicios de salud para incluir otras modalidades de cuidado integral que le permitieran atender a segmentos de la población en alto riesgo, especialmente el conformado por las niñas y los niños. Con este fin, el gobierno peruano identificó los principales problemas enfrentados por el grupo en el contexto de la pandemia; el confinamiento, el ausentismo escolar y la falta de acceso a servicios de salubridad.

Considerando estos problemas y los diversos escenarios de prestación de servicios (domicilios, espacios públicos, instituciones de salud, entre otros), el gobierno definió como objetivo central el invertir en “la atención integral del niño y la niña usando telesalud de calidad, de forma equitativa, eficaz y efectiva, empleando tecnologías de la información y la comunicación en el contexto del COVID-19.” El Dr. Boris Verona Mesia listó los tipos de intervención que fueron priorizados:

  • apoyo y promoción a la lactancia materna;
  • cierre de brechas de vacunación;
  • seguimiento y evaluación del estado nutricional;
  • adecuación para el control de crecimiento y desarrollo;
  • prevención de la violencia en el hogar;
  • adecuación de espacios públicos.

En el marco de la ley N° 30421(“Ley Marco Telesalud”), la “Red Nacional de Telesalud” se organizó en cuatro ejes:

  • Telemedicina: proveer servicios de salud a distancia (promoción, prevención, tratamiento, recuperación, rehabilitación y cuidados paliativos). Sus servicios se dividen en cinco subáreas: teleinterconsulta (relación entre profesionales), telejuntamedica (cuando hay que reunir un grupo de especialistas), teleconsulta (relación entre profesional y paciente), telemonitoreo y teleorientación.
  • Telegestión: articular la gestión de servicios en todas las regiones del país, así como la cooperación del sistema con otras instituciones.
  • Teleinformación, educación y comunicación: difundir estilos de vida saludable y cuidados de la salud (como de prevención del COVID-19) desde distintas plataformas digitales.
  • Telecapacitación: ampliar los conocimientos, habilidades, destrezas y aptitudes del personal de la salud por medio de seminarios en línea y cursos, enfocados principalmente en los tipos de intervención que fueron priorizados y en la atención y prevención del COVID-19.

El Dr. Verona Mesia expuso dos ejemplos concretos de programas de telemedicina desarrollados y aplicados en el período de pandemia. El primero fue la creación del espacio, “Programa tu Vacuna,” que permite que padres y encargados agenden citas de vacunación sin necesidad de hacer filas, y el otro fue el programa de telemonitoreo y teleconsulta, dedicado a la prevención y tratamiento de la anemia.

El panelista concluyó su discurso presentando los principales desafíos que Perú enfrenta en el proceso de adecuación y extensión de la telesalud, e identificando paralelos con las adversidades encaradas por países vecinos como Colombia. Destacó la “brecha digital” y los problemas de conectividad existentes en el país, la falta de equipo adecuado tanto para profesionales como pacientes, y las necesidades de fortalecer los recursos humanos y de unificar de las plataformas digitales.

 

Telesalud para la atención integral a niños y niñas durante la pandemia por COVID-19: la experiencia colombiana.

Ponentes:

Sandra Gallegos, asesora de prestación de servicios y atención primaria del Ministerio de Salud de Colombia;

Nathalia Munarth, médico pediatra de la Dirección de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud de Colombia.

Según Gallegos, el sistema general de seguridad social en salud de Colombia está conformado por un conjunto de instituciones cuyo objetivo es el aseguramiento de los riesgos en salud y el acceso a un paquete mínimo de servicios de salud de calidad. El sistema de atención integral en salud garantiza sus servicios a través de actividades colectivas e individuales organizadas en red. Además, está dividido en dos “rutas” integrales de atención: la de “promoción y mantenimiento de la salud” y la de “grupos de riesgo específico y eventos.”

Las panelistas expusieron algunos de los problemas que enfrentan las gestantes, y los niños, niñas y adolescentes (NNA) colombianos, los cuales representan aproximadamente el 32% de la población. Los problemas discutidos fueran las barreras de acceso a servicios de salud en zonas rurales, disponibilidad de profesionales y especialistas en salud, acceso tardío a los servicios de salud y diferenciales marcados entre indicadores de poblaciones étnicas.

En 2010, Colombia respondió a este escenario con la aprobación de una serie de leyes, decretos y resoluciones que hoy conforman el marco normativo de la telesalud en el país. Desde entonces, su objetivo central ha sido garantizar el goce efectivo del derecho a la salud. La regulación busca fortalecer y garantizar la calidad de la prestación remota de servicios. Estos componen la estructura de atención individual al segmento NNA, y organiza y regula las consultas en distintas fases del crecimiento de acuerdo con una lógica de atención integral y continua, incluyendo la salud bucal, la vacunación y  la nutrición.

Los principios orientadores de la telesalud en el país son la libre escogencia del usuario, la autonomía y responsabilidad profesionales, el consentimiento informado, la seguridad de información y confidencialidad de datos. En la imagen a continuación, se puede observar la organización de las actividades que componen el sistema nacional:

Durante el periodo del COVID-19, Colombia instituyó reglamentaciones que facilitaron la implementación de estos servicios con el objetivo de reducir contactos y contagios. Según la ponente, hubo un incremento del 117% de sedes prestadoras de servicios de telemedicina y del 192% de servicios ofrecidos desde enero del presente año. Al momento de la presentación, el 3,5% de las sedes de los prestadores de servicios de salud ya han habilitado la modalidad de telemedicina. Entre los servicios autorizados, la pediatría representa el 5%.

Las experiencias de tres aseguradoras que brindan atención de telesalud en el país han sido presentadas. De ello, se destacó la innovación en el uso de la inteligencia artificial para ciertas etapas del servicio, como preconsultas e identificación de síntomas.

Las panelistas enfatizaron la necesidad de facilitar el avance de la telesalud ante los obstáculos que aún enfrenta, incluyendo el acceso a paquetes de servicio de Internet móvil y residencial, la falta de adherencia a los procesos por parte de los usuarios y la falta de capacitación para el uso de las tecnologías. Algunas indicaciones de los “caminos a seguir” fueron: adaptar la atención teniendo en cuenta las particularidades de los territorios y la diversidad de sus poblaciones, el desarrollo de capacidades para ambos pacientes y profesionales, y la incorporación de la teleorientación a la gestión de riesgo.

 

Mejorar los servicios de salud materno-infantil mediante la estandarización de los servicios de telemedicina en Kirguistán

Ponentes:

Bakyt Dzhangaziev, Ministerio de Salud de Kirguistán

Tilek Nurdin Uulu, Socservice (Kirguistán)

Neha Verma, directora general de Intelehealth (Kirguistán)

La última experiencia nacional presentada en el seminario en línea fue la de Kirguistán, cuyo segmento NNA representa el 38% de la población. Con el objetivo de mejorar los servicios de salud materno-infantil, Kirguistán procuró facilitar y potencializar el uso de la telemedicina, analizando el contexto actual y realizando un mapeo de los proyectos existentes en esta modalidad de atención. Sin embargo, la telesalud es una modalidad de servicio incipiente en el país.

Además del esfuerzo del Ministerio de la Salud de Kirguistán, también se llevó a cabo un análisis situacional con apoyo de UNICEF para desarrollar un conjunto de recomendaciones y directrices. Los hallazgos mostraron la existencia de una pluralidad de proyectos que dificultaba la centralización de esfuerzos de apoyo y ampliación. A partir del análisis realizado se formularon recomendaciones de directrices normativas que consideraban tanto el estado actual como las oportunidades de desarrollo futuras. Una de las principales conclusiones fue que, más allá de los avances tecnológicos, es necesario garantizar una base legal para la telesalud y la telemedicina, dado que las investigaciones indican que muchos doctores prefirieron no participar de dicho tipo de proyectos debido a la falta de una legislación clara al respecto. Además de la regulación y la estandarización, el financiamiento también apareció como una cuestión central, ya que, antes de que el Estado considerara tener una participación directa en este tipo de iniciativas, los sistemas de telesalud dependían casi exclusivamente de donaciones. La recomendación favoreció la creación de un sistema de reembolso.

Basado en estas recomendaciones, se desarrolló un marco legal. Dada la problemática de la identificación tardía y a los atrasos en atención que ésta tiende a generar, Kirguistán definió que el proyecto se direccionaría a niños y niñas con discapacidades. Tras debates multidisciplinarios entre distintas instituciones y colaboradores, se diseñó un programa centrado en la prestación de servicios mediante la telemedicina y visitas domiciliarias.

El proyecto todavía está en la etapa de planificación, pero los panelistas destacaron el hecho de que sistema fue basado en una multiplicidad de experiencias de telemedicina existentes, lo cual le permitió superar muchas de las dificultades comunes. Los expositores también demostraron confianza en que la telemedicina va a ayudar a promover el acceso equitativo a servicios de salud para niños y niñas antes de que acabe la crisis del COVID-19.

 

Telemedicina - Perspectivas y recomendaciones

Comentarista: Karin Källander, especialista en salud sénior, UNICEF

Tal como destacó Källander, hay una multiplicidad de sinergias entre las distintas experiencias, así como desafíos comunes. Entre sus recomendaciones, destacó los siguientes puntos:

  • La telemedicina aparece de diversas maneras y, por lo tanto, es necesario definir bien cuál es el objetivo antes de desarrollar un proyecto o sistema (puede dirigirse a apoyar la relación entre profesionales, o entre pacientes y profesionales, por ejemplo).
  • No todas las soluciones en telemedicina deben ser complicadas. Hay una multiplicidad de estrategias que demandan poca tecnología (“low-tech”) y que pueden ayudar en un problema que se repite en diversas experiencias nacionales: la cobertura limitada, por ejemplo.

Tras destacar algunos de los puntos centrales en la elaboración de un sistema de telemedicina (como, por ejemplo, la selección de proveedores, las tecnologías a ser adoptadas y sus demandas, etc.) y presentar algunos ejemplos de soluciones existentes, Källander hizo sus consideraciones finales. Para la comentarista, el COVID-19 ha cambiado la manera como pensamos la prestación de asistencia sanitaria y nos animó a buscar soluciones que puedan ayudar a solventar las necesidades de mujeres, niños y niñas en áreas remotas, desde las más complejas, hasta las más simples y de baja tecnología.

 

Este webinario es el quinto de la Serie de Webinarios sobre Desarrollo Infantil Temprano, organizada por GIZ.