Entre los países se puede observar una tendencia general durante la crisis causada por la COVID-19: la protección social es vista, por la mayoría de los gobiernos, como uno de los instrumentos clave para responder a las consecuencias socioeconómicas negativas que la pandemia del COVID-19 trae a su población El mundo nunca ha sido testigo del uso de sistemas de protección social a una escala tan grande, siendo esto a través de la ampliación de programas de protección social ya existentes o la implementación de nuevos esquemas para grupos de población diversos. Sin embargo, un desafío clave para casi todos los países es usar de manera eficiente y efectiva los recursos limitados, y al mismo tiempo asegurar que las personas afectadas por la crisis sean apoyadas tan rápida y adecuadamente como sea posible.

Por lo tanto esta entrada del blog resume el webinario Identificación y registro de los beneficiarios de las respuestas de protección social ante el COVID-19, el cual fue el 13º evento de la serie de webinarios de Respuestas de la protección social ante el COVID-19 y se llevó a cabo el 2 de junio de 2020. Fue organizado conjuntamente por Development Pathways, el International Policy Centre for Inclusive Growth (IPC-IG), el Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) y el Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia, (DFAT).

En este webinario se discutieron las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles planteamientos para la identificación y registro pueden funcionar mejor (dependiendo del contexto del país) para asegurar que las personas que necesitan programas ampliados o nuevos de protección social puedan tener acceso sin problemas y en el momento oportuno?
  • ¿Cómo pueden los gobiernos recopilar y procesar rápidamente información clave sobre posibles beneficiarios de estos programas?
  • ¿Qué soluciones tecnológicas están disponibles y listas para ser usadas en el apoyo a los procesos de identificación y registro en tiempos de distanciamiento social? 

El evento fue moderado por Nikos Nikolidakis, líder del equipo del GIZ programa Alianzas Globales para la protección social. Se le unió Valentina Barca, jefa del equipo SPACE con un enfoque en sistemas de prestación de protección social, y Richard Chirchir, especialista en información de gestión superior de Development Pathways como panelistas.

Se puede ver el video aquí y la presentación aquí. Otro blog que profundiza más en este tema se puede encontrar aquí mientras que un documento útil que resume opciones clave, fortalezas, debilidades y prerrequisitos de diferentes enfoques se puede encontrar aquí.

 

Separando cómo casos adicionales se pueden registrar a programas de asistencia social ya existentes o recientemente introducidos

Valentina Barca inició su exposición aprovechando la presentación que tuvo lugar en el segundo webinario de la serie COVID-19. Le recordó a los participantes del webinario que las dos preguntas cruciales para los encargados de formular políticas y los profesionales de protección social ante el COVID-19 son

a) asegurar que los programas y sistemas existentes de protección social no colapsen(resiliencia), y

b) proporcionar los beneficios adecuados a los beneficiarios de los programas actuales de protección social y extender la cobertura a grupos de población adicionales para hacer frente a los efectos negativos de la crisis, y el alcance del apoyo proporcionado (adaptación).

 

Enfatizó que este webinario buscaba específicamente opciones para adaptar programas y sistemas de protección social al expandir asistencia social a casos de estudio adicionales, y la pregunta de cómo la expansión de cobertura puede realizarse en la práctica.

 

¿Qué métodos de registro están disponibles y cómo se pueden utilizar en respuesta a la crisis cuasada por la COVID-19?

Para programas de aisistencia social de rutina, normalmente hay un rango de diferentes planteamientos para registrar posibles beneficiarios de protección social.

La panelista destacó que la pregunta crucial durante una emergencia tal como la COVID-19 es cómo aprovechar a) los datos, b) la capacidad y c) los procesos y sistemas que se generan a partir de estos sistemas de rutina.

Lo que se pueda lograr depende de lo que los países dispongan, aunado a varias experiencias interesantes que se están produciendo en todo el mundo por la respuesta al COVID. Estas opciones varían bajo otras perspectivas, incluyendo con qué facilidad y rapidez se pueden aplicar y su posible cobertura de los siguientes segmentos de la población:

  • las personas pobres y vulnerables (como es habitual, a quienes van dirigidos los programas de asistencia social) - código de color rojo en las figuras que se muestran a continuación,
  • los trabajadores informales (el sector informal, normalmente no elegible para asistencia social y tampoco inscritos en planes de seguridad social) - código de color verde,
  • los ‘más acomodados’ (p. ej. los trabajadores del sector formal) - código de color azul

Ninguna solución es ‘perfecta’ por sí misma, pero puede apoyar a una estrategia de respuesta secuenciada finalmente dirigida a aquellos que han sido mas afectados por COVID-19. ¿Cuáles son las opciones clave?

Opción A1: Utilizar los datos exitentes del sector de protección social (aprovechando los planteamientos de registro anteriores)

Cualquier registro de rutina, social o de beneficiarios, está generando datos y pueden ser utilizados para una rápida expansión de los casos de estudio. Los países han estado haciendo esto de muchas maneras interesantes: p. ej. identificando beneficiarios anteriores en los registros de beneficiarios, familias en listas de espera u hogares elegibles que habían sido rechazados previamente como beneficiarios.

Muchos países también se han estado expandiendo a un número de casos más amplio utilizando datos de posibles beneficiarios de los sistemas de Registro social, a menudo complementado por la recopilación de datos adicionales. Los posibles casos a los que se alcance con este enfoque depende de la naturaleza específica del registro social.

 

Es interesante cómo antes del COVID, apenas figuraban algunos ejemplos de países haciendo esto. Las razones de esto pueden ser múltiples:

  • La cobertura de la población en el registro a menudo no era la suficiente - p. ej. por debajo del 70% de la población (la totalidad de los datos).
  • Los datos no permitían llegar a una conclusión sobre quienes eran los más afectados  (importancia de los datos).
  • Los datos no estaban actualizados ya que el registro y la actualización de datos se llevaban a cabo de manera irregular y/o periódicamente (vigencia de datos).
  • No existían acuerdos con instituciones competentes necesarias ya que los datos eran utilizados para otros fines, tales como las respuestas al impacto (accesibilidad).
  • Los datos de otras instituciones que no estaban directamente implicadas con el método de recopilación de datos no estaban libres de omisiones y errores, y no eran fiables (precisión).
  • La recopilación de datos se había hecho por otro motivo y por lo tanto no podían utilizarse como respuestas a las crisis dado que no contaban con el consentimiento de las personas y familias registradas – u otras preocupaciones sobre la privacidad de datos (protección de datos).

La razón por la cual esto ha sido diferente a raíz del COVID-19 es principalmente debido a la magnitud del impacto: mientras que una crisis normal afecta a un segmento relativamente pequeño de la población, el COVID-19 afecta a grandes partes de la población en muchos países. Por lo tanto, la coincidencia entre los inscritos en los registros existentes y los afectados es más alta. Esto es especialmente el caso de los países con una alta cobertura en los registros sociales, como en el caso de Pakistán, Perú y Chile. Ver más detalles aquí. Por supuesto, aun hay preocupaciones con este método, y es la razón por la cual fueron necesarias estrategias de registro complementario.

 

Opción A2: Utilizar los datos existentes del Gobierno además de los del sector de protección social (utilizando enfoques de integración de datos)

Otra opción presentada por Valentina es aprovechar los datos de identificación y los del servicio de Registro Civil y Estadísticas Vitales (CRVS por sus siglas en inglés). Este planteamiento podría utilizarse para a) llegar a todo el mundo al aplicar un completo enfoque universal, b) llegar a algunas categorías de personas como los niños o los ancianos, o c) los que están fuera, es decir, seleccionar aquellos que no estén ya inscritos en otros programas de asistencia social (verificando los registros respectivos de los beneficiarios) y los que están inscritos en el sistema de seguridad social (verificando los datos de impuestos y seguridad social). El planteamiento de seleccionar las personas que no están inscritas es particularmente útil para dirigirse al sector informal que no están cubiertos por programas de asistencia social ni por los planes de seguridad social - la ausencia de un "nivel intermedio". Otros datos gubernamentales, como los impuestos, las propiedades o el censo pueden utilizarse también a este respecto. Como una respuesta ante el COVID-19, se puede observar un aumento considerable en los métodos de registro al utilizar los datos gubernamentales además de los del sector de protección social.

 

Opción A3: Utilizar otros datos existentes además de los del sector de protección social (utilizar enfoque de integración de datos)

Como la panelista señaló, además de los datos gubernamentales, otros datos existentes pueden utilizarse en formas creativas para identificar y registrar posibles beneficiarios de los programas de protección social durante esta crisis, tales como los datos, capacidades y herramientas de los programas humanitarios y los programas de inclusión financiera. Por primera vez estamos viendo cómo se utilizan de manera notable los datos y capacidades de los consejos locales, el registro de cooperativas, cámaras de comercio, organizaciones de trabajadores informales o los registros de agricultores para la identificación y registro de los beneficiarios de programas de protección social. Una vez más, estos enfoques son especialmente importantes para llegar a los trabajadores informales que a menudo son los mas afectados por la crisis. Será interesante ver si y cómo estos planteamientos pueden mantenerse después de COVID-19.

 

 

 

Opción B1: Registro de emergencia a demanda a través de plataformas digitales y líneas de ayuda

Las plataformas digitales se están usando en muchos países para complementar los planteamientos mencionados. Valentina señaló que, curiosamente, como respuesta a la crisis del COVID-19, se puede observar entre los países un incremento significativo en el registro digital a demanda. Estos planteamientos han sido empleados en escasas ocasiones para la identificación y registro de beneficiarios de programas de rutina – principalmente debido a la necesidad de autenticar a los que lo solicitan - pero están ganando importancia dada la necesidad de proporcionar respuestas de manera rápida y ágil en tiempos de distanciamiento social (siguiendo los principios de ‘pague ahora, verifique después). Los países que han seguido estos planteamientos normalmente se basan en sistemas de identificación sólidos para la autentificación. También es importante señalar que durante la COVID-19 algunas de las barreras tradicionales para el acceso mediante plataformas digitales están superadas, tales como el acceso a la información, complejidad y estigmatización (un amplio intercambio de información, procesos simplificados, elegibilidad amplia).

Aunque estos planteamientos digitales a demanda parezcan fáciles de establecer, son absolutamente necesarios algunos prerrequisitos:

  • Si no hay nada en que basarse, son bastante complejos de establecer rápidamente, de asegurar que pueden ocuparse de un alto número de solicitudes.
  • Existe la necesidad de identificación como el elemento principal para la autentificación.
  • También son necesarias medidas de apoyo a la información, difusión y comunicación – especialmente para llegar y apoyar activamente a aquellas personas que tienen problemas para acceder a la plataforma digital (p. ej. los analfabetas digitales).
  • Otro factor de ayuda es la interoperabilidad de los sistemas de información gubernamental relevante y los protocolos para compartir datos existentes, esto para hacer frente al riesgo de fraude cotejando los datos de los solicitantes.

 

Opción B2: Registro de emergencia a demanda con los recursos permanentes

Algunos gobiernos están aprovechando las competencias de los servicios de bienestar local u oficinas gubernamentales para posiblitiar el registro a demanda - teniendo también en cuenta minimizar el riesgo de contagio. Sin embargo, estos planteamientos no pudieron ser desplegados tan rápido y el potencial de cobertura depende de los países.

Opción C: Contacto directo único

Otra opción es la divulgación focalizada saliendo a las comunidades con el objetivo de llegar a los casos que actualmente no figuran en los registros sociales o de beneficiarios. Valentina abordó menos estos planteamientos ya que conllevan riesgos bastante altos de contagio e invariablemente ofrecen un progreso lento.

 

Claves y lecciones aprendidas

Valentina enfatizó que – sin importar lo que pase – lo importante es construir y aprovechar los sistemas de protección social ya existentes, así como otros sistemas relacionados (gubernamentales) vigentes – donde estos son fuertes y de alta calidad sin riesgo de sobrecargar los sistemas existentes (ver este documento sobre el tema). Mientas más fuertes y preparados estén los sistemas subyacentes, más fácil será expandirlos ante la crisis del COVID-19. La función de la identificación y los registros civiles también se hace evidente durante esta crisis, poder ser capaces de identificar a los solicitantes y autentificar la información. Además, en lugar de solo apoyarse en un solo planteamiento, la importancia de secuenciar y complementar diferentes planteamientos para llegar a un amplio rango de grupos diferentes de población afectados por la crisis es crucial. En este contexto de crisis, la simplicidad es la clave para asegurar una accesibilidad universal.

Valentina concluyó subrayando que los gobiernos necesitan tomar en serio la responsabilidad ante la población afectada proporcionando apoyo activo a los más marginados y poniendo en marcha un fuerte sistema de presentación de quejas, garantizar la seguridad y tanto como sea posible reducir el riesgo de contagio durante el proceso de registro, y – finalmente pero no menos importante - asegurar el uso responsable de los datos en todas las etapas.

Se puede encontrar información detallada de las diferentes opciones sobre la rápida expansión de la protección social en la respectiva nota de orientación de SPACE preparada por Valentina y otros expertos.

 

Cómo aprovechar la tecnología para identificar y registrar a los beneficiarios de protección social en respuesta a la COVID-19

En su presentación , Richard Chirchir se centró en el papel específico de la tecnología en el apoyo a la identificación y registro para las respuestas de protección social ante el COVID-19.

¿Cuáles son los principios tecnológicos clave para los mecanismos de identificación y registro de protección social?

Richard recalcó que todos los principios digitales que normalmente se utilizan también son aplicables en el contexto de COVID-19.  La diferencia está en que existe una gran presión para muchos gobiernos y otros interesados en la protección social, para responder más rápidamente y abordar las necesidades de muchos segmentos de la población necesitada de protección social al mismo tiempo.

A pesar de esta presión, deberían aplicarse los siguientes cuatro principios clave:

  1. Mejorar la interoperabilidad y normas abiertas
  2. Garantizar la privacidad y confidencialidad de los datos
  3. Adquirir y mantener colaboraciones, y
  4. Garantizar la perdurabilidad

Los principios se elaboran con más detalle en la diapositiva siguiente.

 

¿Cuáles son las principales opciones tecnológicas?

Richard señaló que cuando se trata de tecnología, tienen que ser diseñadas y puestas en práctica soluciones específicas para cada contexto, ya que se necesitarán diferentes tecnologías para diferentes situaciones. Elaboró seis opciones tecnológicas que podrían apoyar a los propósitos de identificación y registro durante la crisis.

  1. Simplificar la información y otros requisitos financieros para el COVID-19: normalmente, los programas de protección social recopilan una serie de variables de datos e información complejos para fines de identificación y registro, tales como activos familiares, la composición de los hogares y aspectos socioeconómicos. Sin embargo, para garantizar una rápida respuesta durante esta crisis, existe la necesidad de analizar detenidamente y optimizar las variables de información en parámetros de información esencial clave, tales como números de identificación, nombres, direcciones y números de teléfono móvil (si se necesita para la entrega).
  2. Aprovechar los sistemas actuales de registro e información: Si ya existen los datos de los hogares o los individuos en los registros sociales o de beneficiarios, o en algún otro sistema relevante de información gestionada por el gobierno, los gobiernos deben elaborar la forma de utilizarlos para identificación y registro de posibles beneficiarios, asimismo estos deben examinar y analizar la información para identificar deficiencias de funcionamiento que pudieran resolverse al corroborar la información con otras bases de datos relevante. Richard también señaló que deberían fomentarse las opciones ya existentes de entregas con pago no en efectivo.
  3. Reutilizar los registros administrativos y los mecanismos de tecnología de autorregistro para llegar a beneficiarios adicionales: La tecnología ya existente puede utilizarse para asegurar que los aplicantes hagan su registro sin contacto y de esta manera reducir el riesgo de contagio, por ejemplo mediante el uso de dispositivos móviles (en países que cuentan con alta cobertura de telefonía movil). En este contexto, la tecnología del Servicio Suplementario de Datos no Estructurados  (USSD por sus siglas en inglés) es de particular interés. Utiliza un sistema sencillo de menú interactivo con conexiones a la red en tiempo real y funcionan en la mayoría de dispositivos móviles.
  4. Crear soluciones y componentes de nueva tecnología: No todos los países cuentan con un sistema de información sólido para la protección social. Por lo tanto, dependiendo de las intervenciones de protección social del COVID-19 que sean diseñadas e implementadas en un determinado país, puede ser necesario desarrollar nuevos sistemas de información o plataformas tecnológicas para complementar las ya existentes. Otra vez se menciona al USSD como posible opción en contextos con alta cobertura telefónica y de red ya que permite el registro sin contacto. Nuevas tecnologías pueden crearse rápidamente en semanas al usar tecnologías de código abierto disponibles, pero lo más importante, dependiendo en las variables de información y los requisitos comerciales que se necesitan para la identificación y registro (normalmente tarda varios meses o hasta años crear nuevos sistemas de registro e información de protección social).
  5. Reutilizar las plataformas de almacenamiento de datos ya existentes: la COVID-19 ha interrumpido las cadenas de suministro y los recursos son muy limitados en muchos países. Esto también afecta la adquisición de equipo informático. Por lo tanto, una solución práctica en las circunstancias actuales es reutilizar las plataformas de almacenamiento de datos existentes.
  6. Fortalecer la alfabetización digital y proporcionar mecanismos de retroalimentación: Es importante recordar que cada tecnología necesita ser respaldada por medidas para mejorar la alfabetización digital. Esto es especialmente cierto en un modo de crisis con muchos fraudes y estafas. Algunos grupos de población, como los ancianos y personas con discapacidad, son particularmente vulnerables en este contexto. Es necesario que haya mecanismos de retroalimentación sólidos apoyados por la tecnología adecuada para abordar sistemáticamente el posible fraude.

 

¿Cuáles son los principales desafíos?

Richard concluyó señalando los principales desafíos que conlleva el uso de la tecnología para la identificación y registro para las respuestas de protección social ante el COVID-19. Se resumen en la figura siguiente. Resumió diciendo que cada país tiene sus propios desafíos específicos a los que debe hacer frente en este momento, pero que en general, el uso prudente de la tecnología puede hacer mucho durante esta crisis en particular. Por supuesto hay riesgos asociados a ello, pero también hay muchas ventajas, especialmente cuando se analiza cuidadosamente.

 

Información detallada acerca de las maneras específicas en las que la tecnología puede ayudar a las respuestas de protección social ante el COVID-19 se puede consultar en la entrada del blog de Richard.

 

El webinario concluyó con una sesión de preguntas y respuestas, disponible aquí

 

Esta entrada del blog es parte de la serie de webinarios Respuestas de protección social ante el COVID-19. La serie es un esfuerzo conjunto iniciado por la IPC-IGGIZ en nombre de el Ministerio Federal para la Cooperación y el Desarrollo Económico (BMZ), y el Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia (DFAT) colaboración con la plataforma socialprotection.org, y en colaboración con socios de diferentes organizaciones.

Únete a nuestra comunidad en línea ''Respuestas de protección social ante el COVID-19 [Grupo de trabajo]" para saber más acerca de la iniciativa y futuros webinarios

 

Traducido desde el inglés por Dalia Nava

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